viernes, 11 de diciembre de 2015

LA MIRADA DEL SÍNODO (3)

CON OJOS DE BÚHO

-LA DEFINICIÓN: mirar con ojos de BUHO significa  tener una visión muy amplia que va más allá de lo que ven los ojos de la cara, porque se amplía la visión utilizando otros sentidos.

-EL ORIGEN: Los búhos no pueden mover los ojos, los tienen fijos, pero tienen una mirada con una visión ocular periférica muy amplia gracias a su capacidad para mover la cabeza con velocidad asombrosa. Tienen un oído tan poderoso que apenas sienten cualquier ruido giran la cabeza con agilidad hacia el lugar desde donde viene el sonido y  así consiguen mayor información de lo que hay ante su horizonte.

-APLICACIÓN AL SÍNODO: tenemos  que trabajar los temas del Sínodo con ojos de BÚHO. Ayudarnos a ser capaces de ver más allá de lo cotidiano, de lo de siempre, utilizando otros sentidos. Tenemos que ser como antenas parabólicas, no vale solamente nuestra mirada, debemos estar atentos a otros enfoques, a otros ruidos, otras sensaciones y otras experiencias que nos hagan ampliar nuestra mentalidad y percibir un horizonte más amplio que el que nos da lo que siempre han visto nuestros ojos.  
                                                       
-PROPUESTAS:
 Si afrontamos el Sínodo con los ojos de búho ya no podemos conformarnos con las quejas de siempre para TRANSMITIR LA FE: nos faltan jóvenes, somos siempre los mismos, la gente de ahora no quiere estas cosas, los curas no nos dejan hacer, los niños no vienen motivados, los padres han renunciado a la educación en la fe… Ante nuestras carencias, reaccionemos con velocidad. Aprendamos de otras instituciones que van abriendo caminos. Ya es el momento, no se puede esperar más. Con lo que tenemos hay que construir el futuro.

-ACTITUDES: Tener dinamismo.  Ser emprendedores. Valorar otras miradas que den otro ángulo a los problemas. Utilizar otros sentidos y otras posibilidades para ampliar el horizonte. Jesús alabó la astucia del administrador infiel no por el engaño sino porque tuvo habilidades para encontrar otras soluciones. Nuestra astucia en el anuncio del evangelio y la transmisión de  la fe irá siempre a favor de la verdad y la justicia, pero tenemos que darle muchas vueltas a la cabeza y movernos. Con lo que tenemos hay que construir el futuro.

      Y tú,  ¿cómo amplias tu visión de la fe con ojos de búho? 

Hasta la próxima semana.


TINO ESCRIBANO RUIZ



viernes, 4 de diciembre de 2015

LA MIRADA DEL SÍNODO (2)

CON OJOS DE ÁGUILA (2)
  
-LA DEFINICIÓN: mirar con ojos de águila es ser capaz de detectar hasta los mínimos detalles con una profundidad  excelente.

-EL ORIGEN: Los ojos del águila ven desde lejos hasta las cosas más diminutas para traerlas a la cercanía y supervisarlas con buena resolución.

-APLICACIÓN AL SÍNODO: trabajar los temas del Sínodo con OJOS DE ÁGUILA es reflexionar con ánimo de ser profundos pero valorando las pequeñas aportaciones, los gestos aparentemente insignificantes, los pequeños detalles y avances de las personas que participan en el grupo sinodal con una profundidad de vida excelente.
         
-PROPUESTAS: con  vista de águila hay que valorar los pequeños detalles de renovación que ya están surgiendo en nuestras comunidades para el anuncio del evangelio y la transmisión de  la fe a niños, jóvenes y adultos. A veces son tan pequeños que no se dan a conocer porque se piensan que no son espectaculares como los que van arropados de boato o de largas tradiciones de siglos, o quizá porque no sabemos ver la grandeza de la pequeñez de la levadura o de la diminuta semilla de mostaza.

-ACTITUDES:
           El Sínodo nos da la oportunidad de afrontar todo en profundidad, sin dejar pasar los detalles ya sean los errores más pequeños para corregirlos, como los pequeños aciertos apenas visibles para valorarlos.
          Al evangelista San Juan se le representa con un águila porque su manera de describir el pensamiento de Jesús es al detalle de profundidad. Nosotros no pretendemos llegar a tanto pero vamos a exigirnos concretar al máximo nuestras ideas y proyectos de renovación personal, estructural y diocesana, para no irnos por las ramas.
Con lo que tenemos hay que construir el futuro.


Y tú,  ¿cómo ves la profundidad de la fe con ojos de águila?

Hasta la próxima semana.

TINO ESCRIBANO RUIZ



viernes, 20 de noviembre de 2015

LA MIRADA DEL SÍNODO (1)

CON OJOS DE LINCE 

-LA DEFINICIÓN: mirar con ojos de lince significa tener agudeza visual portentosa capaz de divisar algo a larga distancia.

-EL ORIGEN: Esta expresión se atribuye generalmente a una característica visual del animal conocido por lince, pero hay autores que dicen que proviene de la mitología de un hombre llamado Linceo que  en la mitología griega es un argonauta que fue junto a Jasón en la búsqueda del vellocino de oro. Se decía de él que tenía una vista tan prodigiosa que veía a través de los objetos.
Entre Linceo y Lince solo se pierde una o, pero sea como fuere su origen, en nuestro vocabulario las dos corrientes coinciden en significar que mirar con ojos de lince es ver las cosas con una mirada aguda y a largo alcance.

-APLICACIÓN AL SÍNODO: Tenemos  que trabajar los temas del Sínodo con ojos de lince, es decir: aplicar la mirada de la fe con reflexiones agudas y de largo alcance detectando las causas y las consecuencias del tema en cuestión.
 Por otra parte el Evangelio tiene esa mirada y lo nuestro es parecernos al Evangelio y no tanto a un animal por muy lince que sea.  
                                                       
-PROPUESTAS: con la vista de lince debemos proyectar mejoras catequéticas con agudas intuiciones y de largo alcance para la diócesis. Las renovadoras iniciativas catequéticas que emprendamos hoy  para el anuncio del evangelio y la transmisión de  la fe a niños, jóvenes y familias serán las semillas que darán frutos a muy largo plazo en en la diócesis del mañana.

-ACTITUDES: poner esfuerzo y valentía para revisar y mejorar nuestras formas tradicionales de impartir las catequesis en todos sus niveles. Vencer los miedos ante la innovación y la creatividad que nos exige un cambio de mentalidad. Poner en marcha modelos pedagógicos adecuados  para aprender a ser cristianos en la nueva realidad social y eclesial. Y puesto que no nos toca ver los resultados debemos tener mucha esperanza, pues la semilla irá creciendo por la noche, casi sin darnos cuenta, como dice la parábola del evangelio. Si la semilla es buena, los sembradores capacitados y la tierra está bien preparada… el resto lo hará el Señor a su debido tiempo. Con lo que tenemos hay que construir el futuro.


   Y tú,  ¿cómo ves que tu fe mira a la larga distancia con ojos de lince? 


Hasta la próxima semana.

TINO ESCRIBANO RUIZ





jueves, 25 de junio de 2015

¡LEVÁNTATE CON EL SÍNODO!... (EPÍLOGO FINAL)

 EL DESPERTADOR ...  DE 24 HORAS.


Tic-tac-tic-tac…
Riiiiinnngggg…

Es la UNA: El despertador de 24 horas hace que el tiempo siempre esté en tus manos, y en cada instante de la VIDA continuemos viviendo el  gran proyecto del sínodo diocesano.

Son las DOS: El despertador de 24 horas hace que utilicemos el SILENCIO activo para buscar en el interior los caminos de renovación que juntos vamos a recorrer en el sínodo diocesano.

Son las TRES: El despertador de 24 horas hace que seamos CATEQUISTAS para transmitir la fe con la audacia y madurez, que nos pide el sínodo diocesano. 

Son las CUATRO. El despertador de 24 horas hace que en cada PARROQUIA demos el paso al cambio de mentalidad para ser comunidades evangelizadoras con los perfiles del sínodo diocesano.

Son las CINCO. El despertador de 24 horas hace que los LAICOS transformemos las realidades del mundo profesional con el estilo del evangelio y lo plasmemos en sínodo diocesano.

Son las SEIS. El despertador de 24 horas hace que en LA FAMILIA rompamos la pasividad y la rutina religiosa y desarrollemos los ideales cristianos con la creatividad que juntos tenemos que proyectar en el sínodo diocesano.

Son las SIETE. El despertador de 24 horas hace que ayudemos a LOS CURAS a caminar como las manillas del reloj que van por delante de las horas impulsando con tesón cada segundo para no llegar con retraso a las metas que juntos tenemos que señalar en el sínodo diocesano.

Son las OCHO. El despertador de 24 horas hace que VARONES Y MUJERES abandonemos los “complejos” religiosos y aportemos las ideas complementarias que juntos tenemos que programar y emprender con dinamismo en el sínodo diocesano.

Son las NUEVE. El despertador de 24 horas hace que LOS  COFRADES sean la levadura que hace fermentar la masa de creyentes, gracias al testimonio de vida que expresa lo que su imagen representa, unidos a otros hermanos que participan en el sínodo diocesano.

Son las DIEZ. El despertador de 24 horas hace que LAS CONGREGACIONES RELIGIOSAS nos revitalicen la esperanza para creer que es posible hacer realidad los grandes ideales del proyecto pastoral que juntos elaboraremos en el sínodo diocesano.

Son las ONCE. El despertador de 24 horas hace que NIÑOS Y JÓVENES nos despierten la ilusión que ellos tienen porque ante sí hay un futuro mejor, abierto a lo que debe ser el mundo y la iglesia del mañana que juntos construiremos con los trabajos del sínodo diocesano.

Son las DOCE
 El despertador de 24 horas hace que nos RECUERDE que hay otras 12 horas que complementan la otra mitad del nuevo día. ¡Vuelve a empezar por la una…!   

24 HORAS PARA DESPERTAR.
EL TIEMPO ESTÁ EN TUS MANOS.
¡LEVÁNTATE! VIVE EL SÍNODO y PARTICIPA.

Cuéntaselo a tu grupo sinodal.

¡Gracias por tu atención!
Tino Escribano Ruiz





jueves, 18 de junio de 2015

¡LEVÁNTATE CON EL SÍNODO! (12)


EL DESPERTADOR…   de los NIÑOS y JÓVENES. (12)


Tic-tac-tic-tac…
Riiiiinnngggg…

Es la UNA: El reloj señala la hora de despertar la REBELDÍA de los niños y los jóvenes para encauzarla hacia las reformas de las estructuras rígidas y anticuadas, de tal manera que nos ayuden a ser cristianos más coherentes.

Son las DOS: la hora de despertar las INQUIETUDES de los niños y los jóvenes para conectar con ellas como imprescindibles en una pastoral actualizada, bien organizada y dinámica.

Son las TRES: la hora de despertar el ENTUSIASMO de los niños y de los jóvenes como señal de la alegría de la fe que anime a superar la indiferencia religiosa de otros niños y jóvenes.

Son las CUATRO. Es la hora de despertar la CREATIVIDAD de los jóvenes para que aporten actividades innovadoras y atractivas que ofrezcan a otros niños y jóvenes la posibilidad de desarrollar su vida con los valores del evangelio.

Son las CINCO. La hora de despertar los CINCO SENTIDOS de los niños y de los jóvenes para que la fe en Jesús les capacite para asumir compromisos a largo plazo y ser protagonistas de sus propias decisiones.

Son las SEIS. La hora de despertar la PERSONALIDAD de los niños y los jóvenes para que expresen su sentido cristiano de la vida en los ambientes donde se mueven.

Son las SIETE. La hora de despertar la CONCIENCIA SOCIAL de los niños y jóvenes cristianos, favoreciendo sus conocimientos tecnológicos para impulsar campañas sociales y proyectos de cooperación en defensa de los derechos humanos y de denuncia de las vejaciones a las que está sometida la infancia y la juventud más vulnerable.

Son las OCHO. El reloj de la torre de la iglesia señala la hora de despertar a la COMUNIDAD CRISTIANA para que los niños y los jóvenes no se conformen con lo que hacen muchos padres que les apuntan para recibir un sacramento y luego se acabó todo; sino para que continúen en ella creciendo y madurando en una fe adulta al estilo de las bienaventuranzas de Jesús, siguiendo los procesos catequéticos que les conecte con un encuentro personal con Jesucristo en las muchas decisiones de la vida que aún deben tomar.


Ocho horas para dormir. Ocho horas para despertar;
y el resto de horas, para vivir.
¡LEVÁNTATE! VIVE el Sínodo y PARTICIPA como NIÑO y como JOVEN.
Tú puedes ser el despertador que necesitamos.
¿A qué hora pondrás hoy, tu despertador de niños y de jóvenes?


¡Hasta la próxima y última semana!


Tino Escribano Ruiz

domingo, 14 de junio de 2015

¡LEVÁNTATE CON EL SÍNODO! (11)

EL DESPERTADOR… DE LAS CONGREGACIONES RELIGIOSAS (11)
Tic-tac-tic-tac…
Riiiiinnngggg…

Es la UNA: El reloj señala la hora de despertar la dimensión PROFÉTICA de las congregaciones religiosas, como don especial que va abriendo caminos y anticipándose a los tiempos,  renovando la iglesia diocesana con fidelidad al evangelio.
Son las DOS: la hora de despertar la vivencia FRATERNA de las congregaciones religiosas porque son comunidades abiertas, sencillas, alegres, acogedoras, serviciales, que nos enseñan a vivir con estilos de familiaridad.
Son las TRES: la hora de despertar la AUDACIA de las congregaciones religiosas porque con su testimonio de no poseer bienes materiales, se ofrecen como personas para enriquecer de humanidad a quienes la han perdido en las viejas y nuevas pobrezas que nos rodean.  
Son las CUATRO. Es la hora de despertar la ESPERANZA de las congregaciones religiosas porque, viviendo al extremo el estilo de vida de las bienaventuranzas, son la levadura y el grano de mostaza que impulsan a la sociedad hacia proyectos de justicia y solidaridad.   
Son las CINCO. Es la hora de despertar los CINCO SENTIDOS de las congregaciones religiosas para que sigan superando la nostalgia de sus actividades propias con sus estructuras y costumbres tradicionales de otras épocas que ya no sirven para el mundo actual, ni mantienen el carisma profético e innovador por el que en sus orígenes nacieron.
Son las SEIS. Es la hora de despertar la CREATIVIDAD y el CORAGE de las congregaciones religiosas porque con su testimonio de vida y de fe en Jesús, siguen generando entusiasmo y suscitando el atractivo que generará en los jóvenes la decisión por implicarse en sus comunidades para vivir el estilo de vida que desde ellas se propone.
Son las SIETE. La hora de despertar la capacidad de INTERIORIZACIÓN de las congregaciones religiosas en su experiencia de confianza en Dios y de retiro para apartarse de lo mundano pero no de los problemas del mundo; porque así en las comunidades parroquiales aprenderemos a amar a las personas sin límites (amor-castidad); a compartir nuestros bienes materiales y personales (bienes-pobreza); a seguir con fidelidad el Evangelio de Jesús (responsabilidad-obediencia).   
Son las OCHO. El reloj de la torre de la iglesia señala la hora de despertar la ORACIÓN y la
ACCIÓN pastoral de las congregaciones religiosas aportando sus carismas peculiares en la INTEGRACIÓN A LAS PARROQUIAS para fortalecernos mutuamente con su dinamismo espiritual, creciendo en formas de pastoral conjunta y dando vigor a las comunidades de la iglesia donde han sido acogidas.
Ocho horas para dormir. Ocho horas para despertar;
y el resto de horas, para vivir.
¡LEVÁNTATE! VIVE el Sínodo y PARTICIPA
con el carisma especial de tu congregación religiosa.

Tú puedes ser el reloj que haga despertar los estilos proféticos que necesitamos.
¿A qué hora pondrás hoy, el despertador de las CONGREGACIONES RELIGIOSAS?

¡Hasta la próxima semana


Tino Escribano Ruiz



miércoles, 3 de junio de 2015

¡LEVÁNTATE CON EL SÍNODO! (10)

EL DESPERTADOR........... DE LA MUJER (10).

Tic-tac-tic-tac… 
Riiiiinnngggg…

Es la UNA: La alarma del reloj despierta al 70% de maravillosas mujeres que han respondido a la encuesta del Sínodo, y que siempre están ahí con su dedicación heroica participando asiduamente en la vida de la iglesia.

Son las DOS: la hora de mantener despierta la RESPONSABILIDAD de las mujeres para dar continuidad a los compromisos que asumen en la sociedad y en la iglesia, con decisión firme.

Son las TRES: Es la hora de mantener despiertas las INTUICIONES de las mujeres para seguir desarrollando, con sus capacidades peculiares de maternidad, el acompañamiento educativo, psicológico, afectivo, religioso, humanitario… de personas, familias y grupos.

Son las CUATRO: Es la hora de mantener despierta la dimensión EMOCIONAL de las mujeres para que sigan educando al varón a superar los tópicos machistas, y juntos cooperen en desarrollar la misma dignidad del hombre y de la mujer.

Son las CINCO. Es la hora de mantener despiertos los cinco SENTIDOS de las mujeres para que su presencia femenina no sea cuestión de número sino por su participación más incisiva y cualificada en la toma de decisiones de la vida social, laboral, económica, educativa, eclesial…

 Son las SEIS. Es la hora de mantener despierta la INTELIGENCIA de las mujeres para coordinar sus múltiples presencias en asociaciones sociales y de iglesia siendo más eficaces para la reivindicación de los derechos que durante siglos han sido vetados por ser mujeres.

Son las SIETE. Es la hora de mantener despierta la CONCIENCIA CRÍTICA de las mujeres para que las peculiaridades y los derechos de ser mujer no se identifiquen ni imiten las barbaridades de parecerse a lo que se detesta por ser de la tiranía de los varones.

Son las OCHO. El reloj de la torre de la iglesia señala la hora de despertar a la COMUNIDAD CRISTIANA para que mujeres y varones vivamos en el equilibrio del ser y del hacer, como María, la madre de Jesús, la creyente siempre fiel, con una fe actualizada y madura por su ejemplo de estar en medio del Pueblo de Dios con humildad y ternura; comprometida en darle vida, narrando las proezas de Dios con los pobres y sencillos al mismo tiempo que denuncia la tiranía de los poderosos y prepotentes.
                    Es la hora de despertar a la comunidad cristiana para mantener viva la esperanza, como María, la mujer al pie de la cruz; para seguir reuniendo al grupo de discípulos de hombres y mujeres, alentando la fe y transformando el miedo en la vitalidad del nuevo Pentecostés por el que estamos trabajando en el Sínodo diocesano, para que nos impulse a emprender con audacia esta nueva etapa evangelizadora.

Ocho horas para dormir. Ocho horas para despertar;
y el resto de horas, para vivir.
¡LEVÁNTATE! VIVE el Sínodo y PARTICIPA
CON TODAS TUS CUALIDADES FEMENINAS.
Tú puedes ser el despertador de las mujeres y de los varones
que necesitamos tener en la iglesia de Coria-Cáceres.
¿A qué hora pondrás hoy, EL DESPERTADOR DE LAS MUJERES?



¡Hasta la próxima semana

Tino Escribano Ruiz